Reflexiones
Llega un momento en la vida en que reflexionas, después de tantos errores, daños, después de tantas alegrías, amigos, amores, de tantas decepciones, frustraciones, trancas, después de ver a tantas personas pasar por tu vida, después de tanto actuar sin pensar, llega ese momento en que reflexionas y piensas en lo que has hecho con tu vida, en como la has llevado, en las decisiones que has tomado, y no ves nada.
Hoy ha llegado ese día para mí. Hoy es el día en que no me lamento, solo reflexiono. Pienso en lo que hice con todas mis ganas, en lo que hice y no quería en lo que tenía que hacer y no hice, en lo que quería hacer y no hice. Pero no me lamento, pienso que talvez el cambio de un par de decisiones cambiaría la historia de unas cuantas personas que sufren pro ahí. Pero sin estos pequeños burdos detalles en mi historia no tendría en que meditar ahora.
Viéndome ahora, puedo contrastar un antes y un después en mi. Y no sería tan básica en basarme solo en lo físico, en lo cual también ha habido un cambio notable. Si no que voy más allá. Hace un tiempo era una persona opacada, insegura de mi, de mis capacidades, viviendo a la sombra de alguien que sentía mejor que yo, que se encargaba de demostrármelo siempre, había en mi una sonrisa constante, pero falsa.
Era feliz, pero mi felicidad era una ilusión, porque en cuanto trate de materializarla y tocarla, se desvaneció. Mis decisiones eran pensando siempre en alguien más, absolutamente postergada. Pidiendo tiempo, rogando cariño, rogando ser lo primero en la lista y no lo segundo después de todo.
Sintiendo como era más importante un juego de play que yo, un instrumento, un programa de televisión, todo.
Sintiendo que no viviría si no estaba, aunque en realidad nunca estaba y seguía viva.
Llorando, llorando, llorando por un futuro incierto que se veía venir y no sabía como cambiar. Sonaban las campanas de una iglesia y no quería, tenía miedo, pero pensaba que no sería capaz de seguir sola, aunque siempre lo estuve y seguí.
Tampoco voy a dejar en que todo fue malo, esto que cuento solo fue al final de mi historia antes de la transición o mutación. Antes también hubieron cosas muy buenas, tenía un grupo de amigas a las que quise mucho, mucho. Era una de conversaciones y anécdotas que no paraban nunca. Era de contar secretos y reírnos con miradas cómplices cuando nos acordábamos y no podíamos reír por la presencia de los demás. Se agradece a esas personas, aunque ya no estén, solo una queda, por los buenos momentos y también por los
malos que siempre ayudan.
En esta época hubieron decisiones importantes que tuve que tomar y aunque en esto momento se ven como erradas, no son de las cosas que cambiaría en mi historia. Ni amigas, ni novio, ni decisiones.
Pero me canse de no ser yo, necesitaba mostrar lo que soy , lo que soy capaz de hacer, poder ser natural, real.
No aparentar mas para agradar, para retener, para que los demás piensen algo bueno de mí, mientras yo me decepcionaba a mi misma a cada instante.
Como definiría esa etapa en mi vida? La definiría como una etapa de inmadurez, de actuar sin pensar, la etapa del ensayo y error.
Luego vino esta etapa que vivo ahora, que estoy como aletargada en las decisiones. Viviendo una adolescencia postergada en mil cosas. Ahora puedo decir que lo importante soy yo. Importo más que cualquier cosa. Por fin soy lo primero en la lista, pero en la mía porque ya no me importa serlo para los
demás.
Y por fin ahora no me veo como victima. Siempre creí que yo era la persona más lastimada de esta historia, siempre pensé que yo era el despojo, lo que botó la ola y lloré por eso, pero he podido mirar el resto de gente que quedo botada junto conmigo y veo que la víctima no fui yo.
Han visto esas miradas que no se levantan del piso, aunque sus ojos se alcen la mirada sigue humillada ahí? Yo la he visto y aunque su boca diga que no es así, aunque quiera aparentar con una sonrisa comprada para no ser descubierta, la he visto. Esa mirada de un soldado en plena b
atalla, cuando ve que la pierde.
Y también he visto los ojos mas tristes que había visto hasta ahora, esos ojos que un día me cautivaron y enamoraron, ya no brillan ni enamoran, están ahí sin alma.
Veo que no soy yo la victima y eso me da fuerzas para no caer en absurdas lamentaciones que no vienen al caso, los lamentos son para los que son derrotados y yo sigo en pie y caminando.
Creo que las derrotas no van conmigo.
Como definiría esta etapa en que vivo ahora? La transición, es el paso y la espera para algo muchísimo mejor.




